LUXSEA
Un grupo de despedida en la proa del Chris Craft con el skyline de Miami detrás
Despedidas de solteras

La novia no debería estar organizando nada

Un bote privado para hasta 13, un capitán que se encarga del día, y un chat que llevamos con quien esté armando la sorpresa — no con la novia.

Invitadas en la cubierta cubierta con las torres del downtown al otro lado del agua

El bote que de verdad sirve para una despedida

Trece personas es el número que decide todo. Descarta a la mayoría de los botes que se anuncian en Miami, y por eso las despedidas casi siempre salen en el Chris Craft 45 — el único de los tres con espacio en cubierta, baño con ducha y un camarote equipado para cambiarse.

Esa ducha importa más de lo que parece. Un día de seis horas en julio con un grupo que piensa salir en fotos es un día muy distinto si hay agua dulce a bordo y un lugar privado para usarla.

Dos botes de LuxSea amarrados juntos y fondeados, con una colchoneta y un flotador en el agua

Lo planeamos contigo, no con la novia

Casi todas las despedidas que hacemos son sorpresa para alguien. Así que trabajamos por WhatsApp con quien esté organizando, no publicamos nada antes del día, y no llamamos a la novia para confirmar detalles.

Dinos qué se está guardando en secreto y nos acomodamos. Si el bizcocho tiene que aparecer en un momento exacto, o hay que colgar un cartel antes de que suba nadie, eso lo hacemos temprano — una hora antes, con el muelle todavía vacío.

Un grupo de despedida llenando la proa de teca, con manglares y otros botes detrás

Cómo suele ser el día

Casi todos los grupos quieren lo mismo: el banco de arena para nadar, un sitio tranquilo para comer, y la ciudad de fondo para las fotos. Con cuatro horas te dan dos de esas tres. Con seis te dan las tres sin que nadie ande apurado.

La piscina flotante se tira en el banco de arena y ahí se va la mitad del día. Trae tu playlist — la bocina ya está a bordo — y trae la comida y las bebidas que de verdad quieres, porque hay una nevera con hielo esperándolas.

Si el grupo pasa de trece, podemos amarrar un segundo bote al lado en el banco de arena para que siga siendo una sola fiesta y no dos. Pídelo al reservar, no el mismo día.

Va incluido

El mismo equipo en los tres botes

Capitán y gasolina

Los dos en el precio. Nunca alquilas un casco para arreglártelas tú.

Nevera con hielo

Hielo y agua a bordo, con espacio para lo que traigas.

Piscina flotante

Se tira al agua apenas anclamos, en los tres botes.

Chalecos de todas las tallas

Las tallas infantiles van de serie. No hay que pedirlas ni traerlas.

Tu música

Bocina Bluetooth a bordo. Tú pones la música y decides dónde paramos.

Tu comida y tu bizcocho

Trae la comida, la bebida y los globos. Te guardamos el bizcocho frío.

Lo que siempre preguntan

Preguntas sobre despedidas en bote

¿Cuántas personas caben en una despedida en bote?

Hasta 13 en el Chris Craft 45, y ese número incluye a todas las que suben. Es un límite de la Guardia Costera, no una preferencia. Si el grupo es más grande, podemos amarrar un segundo bote al lado en el banco de arena.

¿Podemos decorar el bote?

Sí, y preferimos hacerlo nosotros. Mándanos la decoración antes o tráela, y la dejamos puesta antes de que llegue el grupo — globos, cartel, banda, lo que hayan planeado. Nada que haya que clavar o pegar al casco.

¿Podemos llevar nuestra comida y bebidas?

Sí. A bordo ya hay nevera con hielo, agua y bocina. Trae lo que de verdad quieran comer y beber; no cobramos descorche ni hay que comprarnos nada.

¿Con cuánta anticipación hay que reservar?

Los fines de semana de verano se llenan con semanas. Una despedida normalmente gira alrededor de una fecha que no se puede mover, así que esa resérvala temprano. Entre semana casi siempre hay espacio, a veces la misma semana.

Dinos la fecha y quién manda de verdad

Te devolvemos un solo número con bote, capitán y gasolina — y dejamos a la novia fuera del chat si ese es el plan.

Otras celebraciones

Cumpleaños en bote

El bizcocho en frío, tu playlist, y el motor apagado con el downtown detrás.

Paseo al atardecer

Cuarenta minutos buenos, calculados hacia atrás desde el sol. El paseo más corto.

Día en el banco de arena

Agua a la cintura, arena blanca debajo, y la piscina flotante afuera.

Paseo en familia

Sombra todo el día, chalecos de niño de serie, y nadie con prisa.

Fotos con el skyline

Star Island, las casas grandes, y la hora en que la luz cae sobre la ciudad.

Eventos corporativos en el mar

Hasta 13, reservado con el capitán, con factura, y sin agencia de eventos en el medio.

Grupos grandes

¿Son demasiados para un solo bote? Salen los tres juntos y se amarran en el banco de arena.

Noches románticas en el mar

El bote entero para dos, la mesa de la bañera, y un capitán que no sale en las fotos.

Esparcir cenizas en el mar

Un bote privado más allá de las tres millas, y todo el tiempo que necesites con el motor apagado.